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Fran, buzo: "Temporales como Gloria no los habíamos visto en la vida"

Cristina Herrera

Cristina Herrera

Fran es buzo y pasa sus ocho horas de jornada de trabajo sin poder refugiarse apenas bajo un techo. Su oficina es el mar y un barco totalmente expuesto a lo que el cielo depare para ese día.

Fran Piñeiro es gallego, pero lleva siete años trabajando como buzo en San Pedro del Pinatar, Murcia. Es un apasionado del mar. “Es lo que más me gusta de mi trabajo”, afirma sin dudar.

Sin embargo, es muy consciente de que el mismo mar que le apasiona contemplar al amanecer desde el barco cuando arranca su jornada laboral es el que cada vez les pega más sustos. “Estamos viviendo temporales jamás vistos hasta ahora”, comenta con relación a ‘Gloria’, el fuerte temporal que se llevó por delante buena parte del Mediterráneo en enero de 2020.

Tanto los buzos como cualquier profesional que trabaja en el mar viven en primera persona las inclemencias de una atmósfera cada vez más cambiante e imprevisible, marcada sin duda por la huella del cambio climático.

Fran pasa buena parte de las ocho horas de su jornada sin un techo bajo el que estar. Su “oficina” es el barco y el mar. “¿Qué fenómenos meteorológicos os afectan más?”, le preguntamos. Él lo tiene claro: “Todos”.

Fran Piñeiro, 35 años

San Pedro del Pinatar, Murcia

Buzo

«Temporales como Gloria no los habíamos visto en la vida»

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿Por qué la elegiste?

El buceo, la naturaleza y trabajar al aire libre. Me encanta el mar.

¿Y lo más duro?

El invierno es duro y el trabajo requiere gran actividad física.

¿Qué fenómenos relacionados con el tiempo son los que más sufres en tu profesión?

Nuestro trabajo, por sus características, hace que suframos todas las inclemencias meteorológicas. En verano, además del calor, apenas tenemos sombra en el barco, y el sol y la radiación ultravioleta impacta directamente en nosotros. La protección es imprescindible. Pero los inviernos son más duros. El frío es quizá lo peor de este trabajo. Con el traje mojado, el viento y temperaturas de 5-7ºC la sensación de frío es realmente alta, más incluso que si estuviéramos bajo el agua.

¿Cómo estáis viviendo los últimos temporales que se están dando en el Mediterráneo?

Los temporales, en general, son los episodios que más pueden complicar nuestro trabajo. El viento y, sobre todo el oleaje, es lo que más nos afecta. Te llevas golpes, estás incómodo y la actividad se complica mucho. Todos recordamos el temporal Gloria de enero de 2020. Se alcanzaron rachas de 85 nudos y olas de más de seis metros, algo muy poco habitual en esta zona de Murcia en esa época del año, cuando es más habitual un tiempo más calmado. Es el temporal más fuerte que recordamos. Gente que lleva trabajando 20 años por aquí nunca había visto nada igual.

¿Estás notando en tu zona cómo alguno de estos episodios se da con más frecuencia últimamente?

Lo que notamos desde hace unos años es que es cierta la frase que se dice de que «el tiempo está loco». Es completamente impredecible. Habitualmente sabíamos que había unas fechas concretas en el año en las que teníamos siempre ciertas temperaturas, vientos, oleaje… En enero, por ejemplo, estábamos acostumbradas a lo que aquí llamamos las «encalmadas», cuando el viento tiende a remitir. Ahora ya no llegan. En cambio, tenemos fuertes temporales. Otra fecha clave y muy cambiante está siendo septiembre. En esta zona del Mediterráneo estábamos acostumbrados a vivir «segundos veranos» por esas fechas. Ahora por el contrario nos golpean las gotas frías.

Todo es muy cambiante, no se puede predecir. Llevamos dos veranos seguidos, por ejemplo, en los que no tenemos tampoco ni un día de mar en calma, azotándonos muy fuerte el viento de Levante, con 15 y 20 nudos que molestan a la actividad.

¿Y la temperatura del mar? ¿Estáis notando cambios?

No son cambios puntuales. Son más bien tendencias que estamos comenzando a percibir en los últimos años. Por ejemplo, antes veíamos cómo la temperatura del mar máxima, que suele darse a mediados o finales de agosto con unos 25-27ºC en superficie enseguida bajaba en los meses posteriores. Ahora notamos cómo esa temperatura no cae tan rápido y tarda mucho más en bajar a los 13ºC que suele ser el valor mínimo que se alcanza en esta zona del Mediterráneo en Murcia. Por lo que las temperaturas altas del mar se extienden durante más meses.